dilluns, 31 de desembre del 2012

En el mismo folio la lista de la compra y una canción... - O despropósitos anteriores y otras anotaciones atemporales

Los propósitos de año nuevo y yo no somos los mejores amigos del mundo, las pocas veces que he intentado trabar amistad con ellos se han vuelto contra mí y han terminado por ser despropósitos de año viejo 365 días después. Pero aquí estamos, a 1 de enero del 2013, sin que se haya acabado el mundo ni nada, ypor nada me refiero a que, seamos realistas, han passdo 5 horas de un 2012 un tanto desastroso (generalmente hablando), las cosas no van a cambiar por arte de magia; lo mismo entonces sí que tendríamos que empezar a creer en los mayas.

Pero ésa no es la actitud adecuada.

Los comienzos pueden ser nuevos párrafos, nuevos capítulos, nuevas entregas, y si me apuras, hasta alguno puede reinventarse de tal manera que escriba una historia totalmente diferente. Sobretodo, son pedazos de nuestra vida en blanco esperando los dramas de un mañana lleno de histerias o la caligrafía suave de un porvenir sonriente y soleado. Tenemos que recordar que hacer las histerias un poco más soleadas depende de nosotros y que no colgarnos como yonkis de los días soleados también es necesario. Lo bueno es que así, como teoría y consejo (sobretodo ajeno) queda súper bonito, lo malo es que aplicarlo y convertirlo en práctica es lo que viene siendo una caquita. Pero, ¿oye? Quién soy yo para no dejaros tener propósitos de Año Nuevo. Sólo hay que tenerlo en mente y si alguna vez nos acordamos de ponerlo en práctica, eso que nos llevamos.

Como sé que los propósitos no me funcionan pero las listas me encantan, y además todavía tengo que matar más de dos horas hasta irme a casa, voy a hacer una lista de cosas a tener en cuenta durante este año que empieza y, a poder ser, los que vendrán.

Os cuento, en mi casa tenemos un bloc de notas imantado en la nevera donde apuntamos las cosas que faltan o van terminando. Lo vamos mirando, así de reojo, sin darle mucha importancia, y cuando alguno de los tres vamos a hacer la compra, si recordamos algo de la lista, lo compramos y después tachamos lo que sea que ya se halle ya bajo nuestra protección. Como ejercicio no puede estar mal, dejar la lista hecha y si nos acordamos de lo que nos dijimos al empezar cuando vayamos por la mitad (del año, del capítulo, de la vida o del camino), quizás podamos aprender de nosotros mismos y de nuestra necesidad. Allá va.

- Los siempres no están dichos para tomarse en serio cada vez que se pronuncian, la vida es demasiado corta para llenarla de tantos ratos tan largos.

- La gente se va de nuestra vida y nosotros de la vida de la gente. Es fácil. No tenemos que buscar constantemente peros ni porqués, sobretodo, no tenemos que buscar culpables ni demonizar (¡qué ilusión! Estoy usando un artículo nuevo, avance de la vigésima tercera edición del DRAE) al otro, tampoco a nosotros mismos.

- Los errores son el pan de cada día, hay que aprender a convivir con ellos como trazos del camino. Si somos conscientes de ellos es porque en su momento ya nos marcaron, no es necesario que nos castiguemos por ellos al mirarnos al espejo cada mañana.

- Quererse mucho es imprescindible. Una autoestima sana nos hará la vida más fácil, a nosotros mismos y a los que nos rodean.

- No hay que confundir el quererse mucho con el creerse mucho. El amor propio debería consistir en ser conscientes de nuestros defectos, abrazarlos como parte de nosotros, pulirlos o remediarlos si nos molesta convivir con ellos, y querernos a pesar de ellos y por ellos. Crearse y creerse virtudes exageradas de uno mismo no es la manera. Por supuesto, tenemos que reconocernos nuestras virtudes, méritos y mejoras. No hay que mezclar las cosas.

- Las comparaciones son odiosas y las circunstancias únicas, así que las primeras no tienen razón de ser. No vale la pena perder el tiempo con ellas.

- Es bueno reconocernos en el pasado, pero es aún mejor reconocer los cambios que nos han llevado al hoy. Si el hoy no nos gusta, tendremos que pensar en los cambios que mañana nos hagan ver estas mejoras pensando en el ayer.

- Nuestras propias expectativas suelen ser nuestros peores demonios. Los cambios suceden, sin más, no necesariamente para bien, tampoco para mal. Con el tiempo la única opción es aprender a ser maleables.

- Que lo más largo de la distancia sea la propia palabra es cuestión de proponérselo. Hay relaciones que se estrechan con los kilómetros de más. Sobretodo, aprendes a necesitar y a dar de otra manera.

- A estas alturas de mi dieta (denominada 'operación bikini 2015', con optimismo) tengo que reconocer que lo de 'mens sana in corpore sano' puede que no sea del todo mentira, pero tampoco tenemos que perder la cabeza, ni pasándonos de intelectuales ni de adoradores del físico.

- Sentirse querido y arropado por la familia es el pilar de una vida feliz. Si tenemos eso, lo mínimo es trabajar para devolverlo y cuidar de quien, al final, va a estar allí independientemente de las circunstancias.

- Con el tiempo y muchas cosas de por medio hay amigos que se convierten en familia, es importante aplicar con ellos el punto anterior y ser indulgentes cuando la confianza da asco, porque eso es lo que hace que esa amistad tenga súper poderes.

- Es necesario creer en el mañana cuando el hoy no deja opciones.

- Es imprescindible recordar que habrá alguien que crea en ti cuando tú no tengas fuerzas para hacerlo.

- Las palabras son más fáciles que las acciones, por eso los intentos son tan importantes, aunque no siempre den los mejores resultados.

- Hay veces que es necesario coger un billete a cualquier lugar e irse. Aunque sea un billete de renfe a una hora de distancia y esa misma noche estés de vuelta. Hazlo. Las cosas no serán más fáciles después pero seguramente tu perspectiva sí lo sea.

- Hacer cosas solo es un valor añadido a quiénes somos, no hay que tenerle miedo. ¡Y menos en la era de las redes sociales y el 3g!

- Leer clásicos está bien, poner a parir a las 'celebrities' de la 'cuore' también, no te sientas mal por ello. Es aplicable al cine y a la música. Alimentar el alma humana está bien, pero ver a Mario Casas sin camiseta en pantalla grande también. Al fin y al cabo, hormonas y materia gris conviven en un mismo cuerpo.

- No todos los días pueden ser un gran día, pero cuando lleves muchos días de mierda dite que se acabó y que si hace falta te comerás un trozo de tarta de chocolate. O mejor, te tomarás un lo que sea con alguien que te haga la vida más ligera y coloreada.

Como lista base no está mal, creo. Y el tiempo ya dirá qué tachamos definitivamente, qué añadimos y qué necesitamos buscar una y otra vez.

Si el 2013 no es un año de propósitos al menos que haya una intención clara: que la mejor arma contra los tiempos que corren sea una sonrisa que eche pa'trás, después sólo nos queda andar mirando al frente, porque es algo a lo que la vida no da más opción.