Todavía me resiento de tu ausencia, y ya van dos semanas que no estás. Cómo explicarte. En realidad a ti no tengo que explicarte nada, estoy convencida de que entiendes por qué dejas un vacío tan grande cuando te vas, siendo tan delgadita, sólo alguien que no nos conoce, que no ha pasado cinco minutos con nosotras, necesitaría esa explicación. Pero tú no.
La primera vez que te felicité fue en 2003, estaba en Esporles y era muy importante felicitarte porque eras la mejor amiga de Jorge y sólo me llegaban cosas bonitas de ti, ¡yo también quería un trocito de cosa bonita para mí! Así que... todavía recuerdo ese mensaje, no entero, pero te tuve que poner mi nombre porque era el primer mensaje que te mandaba en mi vida. Y así, hemos evolucionado hasta vestirnos juntas con el bbmessenger. ¡Qué rápido pasa el tiempo! No te sé decir si ocho años son muchos o pocos, sé que no son suficientes a tu lado.
Total, que han pasado ocho años desde la primera vez que te felicité, cinco desde que te hice un bizcocho, cuatro desde el mítico finde-cumpleaños en Pinto, tres desde los patitos, y 16 días desde la última vez que te vi. En resumidas cuentas, estás a punto de cumplir 25 y reniegas de ellos, te niegas a cumplir años.
Lo entiendo, no te creas que no, porque es una edad que queda lejana hasta que llegas, igual que los 30 (pero estos ya llegarán, y ya llevarás cinco años negándote a cumplir más), y es fácil imaginar, soñar, andar por las nubes de esa vida imaginaria que tendrás con tal edad, pero después viene la realidad, con sus pasos firmes y sus sandalias andando a ras de acera, y las cosas no son como esperabas. Seguramente tampoco tú seas como te imaginabas con cinco años, o con diez, o con quince. La vida nos decepciona, nosotros nos decepcionamos a nosotros mismos, y poco a poco van pasando los años, vamos asumiendo defectos, vamos puliendo virtudes, y nos vamos haciendo mayores. Quizás no sea lo que habías planeado, pero el mañana siempre será terreno virgen.
Tal y como contábamos antes (contar de un, dos, tres), me he pasado los últimos ocho años de mi vida observándote, cada vez más de cerca, y puedo decir, con certeza, que eres una buena leo: mandona, a veces, con mal carácter, a veces, y sobretodo, cabezona, siempre. Y justamente por esa cabezonería te he visto llegar siempre allá donde te has propuesto. No siempre ha sido fácil, no siempre lo has hecho fácil y no siempre has cogido el camino fácil, pero de una manera u otra, ahí estás. Deberías estar satisfecha, igual que los que te rodeamos lo estamos de ti. Tienes una manía horrible de compararte, de pensar... ésta está haciendo esto, y lo otro, y tales notas, y la carrera terminada, y, ... Y cada uno vive la vida a su modo, la entiende a su modo, y tú eres Irene Álvarez y no ninguna otra persona del mundo, ni del universo.
Recuerdo con emoción el día que te sacaste el carné de conducir, el día que terminaste tu ciclo y el día que entraste en trabajo social, también el día que pusieron el ascensor en el bloque, tengo que decirlo. Quitando lo del ascensor, ahí estabas tú, paso a paso, yendo hacia donde te habías propuesto. Recuerdo la primera tarde en Madrid con mi réflex, y la primera tarde (conjunta) en Barcelona con tu réflex. Recuerdo las veces que me has rescatado, las veces que has escuchado mis estúpidas lamentaciones, y, sobretodo, las veces que hemos disfrutado de cualquier circunstancia. Recuerdo las bragas de Mindy, por supuesto, también el Irene, baja, haznos una paja. La lista no podría terminar... No quiero que termine. Quiero seguir construyendo recuerdos y sueños, y después los adaptaremos como podamos a lo que tenemos, porque en reciclarnos somos unas expertas. Quiero que siempre estés cerca cerca, incluso cuando estás lejos lejos, espero no estar nunca lejos cuando necesites tenerme a mano.
Así que, aprovecho mi desfase horario (sino esto hubiese llegado el 11), para decirte...
¡feliz no-cumpleaños!
Porque me da igual si el de los 25 es un día un poco peor si los 364 restantes los ganan en sonrisas.
Y que alguna te la saque yo :)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada